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Sorpresa en Civán

Durante una jornada cualquiera de caza menor, Jesús Geric daba una vuelta junto a su perra por la zona del repetidor cercano a las huertas, en la partida que los mapas llaman Hoya de la Mancha por una mala transcripción (los antiguos llamaban a la zona Foya de la Moncha, es decir, Monja, en aragonés, así que, sin duda, se trata de una castellanización errónea del topónimo original). Pero volvamos al día de caza. Repentinamente, Geric perdió de vista al can. No entendía bien qué pasaba, pues no había dónde esconderse, solo tierra llana y una pequeña altura, una lastra de piedra, un paleocanal. Tras varias llamadas la perra salió del hueco inferior de una extraña ¿trinchera? excavada a mitad de la lastra. Jesús compartió conmigo la historia y poco después nos desplazamos hasta ese punto concreto de Civán para ver de lo que me hablaba.

Marcas en la piedra que evidencian los trabajos en ella

Un análisis superficial nos permite concluir que, sin duda, no estamos ante un elemento natural, sino ante una obra hecha a mano de unos dos metros de profundidad (actualmente la altura es menor por la colmatación de sedimentos). La longitud en el lado visible alcanza algo más de tres metros. Se observa también un hueco en la parte inferior para, ¿pasar agua de un lado al otro de los bancales? Es la explicación por la que nos decantamos, pues durante la visita conjunta descubrimos que al otro lado de la lastra la trinchera continúa en una cota más baja, oculta entre matorrales. No obstante, ya saben que el objetivo de esta sección es retarles a que vayan hasta los sitios que les mostramos y, si se da el caso, propongan otras hipótesis.

Jesús Geric muestra su hallazgo
La trinchera-canal vista desde arriba
En la parte baja del canal pétreo se aprecia una oquedad
Jesús junto a la trinchera-canal
El mapa señala, rodeado dentro del círculo negro,
la localización de la trinchera

Se adjunta el track de la ruta subiendo por caminos perfectamente practicables (la lastra se encuentra en la primera bandera). Se puede ir hasta allí en coche, dejándolo unos 300 metros antes. Para no volver por el mismo sitio, una vez terminada la visita se puede salir hasta la carretera de Civán (km 17,5). Una vez en el asfalto, podemos seguir el track, que nos lleva hacia la derecha, o si preferimos volver a Caspe no hay más que girar a la izquierda.

https://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=93647740

2 respuestas a «Sorpresa en Civán»

He visitado el lugar y propongo una nueva hipótesis: los canales picados a mano, uno a cada lado de la lastra de piedra y ambos muy similares, parecen estar hechos para recoger el agua de lluvia de forma natural en pequeños aljibes, no sabemos lo grandes que pueden ser ya que actualmente están llenos de tierra por desuso, pero no sería de extrañar que tuvieran mayor tamaño dado el empeño que pusieron sólo en hacer las entradas.
He guardado lo mejor para el final…, hay una inscripción tallada en cada lado: en el de la foto es ilegible al no estar completa por el deterioro de la piedra arenisca, pero en el del lado opuesto al de la foto parece leerse VLoe, paso foto a Amadeo por si la puede compartir en el artículo.

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