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Historia contemporánea

Septiembre de 1934: la tormenta perfecta que mató a tres caspolinos

El Guadalope 1934, 23 sep

Por estas mismas fechas pero ocho décadas atrás, El Guadalope, ya por entonces veterano semanario caspolino, sacaba a la calle su ejemplar número 799. José Latorre Blasco era el alcalde de Caspe, aunque le quedaban pocos días para ocupar el cargo: el día 5 del mes siguiente iba a estallar la Revolución de Octubre y a raíz de ello el alcalde Latorre sería destituido por el gobernador Civil de Zaragoza. Pero nada parecía presagiar lo que se avecinaba. Por el contrario, la página tres del periódico se ocupaba de uno de los temas más candentes del momento en la localidad: el problema entre Fraga y Caspe por la partida de Valdurrios que generaba párrafos tan jugosos como el que sigue:

«Cuanto antepone se expone al solo efecto de fijar, con la máxima claridad, el caracter exacto que, por equidad, por justicia y por ley alcanza a los de Caspe terratenientes en Valdurrios que no son como interesada y falazmente ha querido presentárseles y no son unos perturbadores del orden público, ni unos detentadores de la propiedad agena [sic]» .

Una extensa crónica de las pasadas fiestas patronales de Mequinenza ocupaba completamente las páginas cuatro y cinco:

El Guadalope 1934, 23 sep hoja 3

«Como colofón de las fiestas la Sala Victoria nos presentó dos estupendas películas sonoras: De frente, marchen, por Pamplinas y Ben Hur, por Ramón Novarro y el día 18, el monumental espectáculo arrevistado de Miguel Diaz, con su famosa Orquestina«

En la página seis, J. Martínez Atienza informaba sobre la próxima visita a Caspe de Trinidad Pueyo «Miss Jota«, y una miscelánea de noticias salpicaban los siguientes párrafos del rotativo local. Mientras la página séptima informaba sobre el pleno municipal del 21 de septiembre, la octava narraba los combates de boxeo celebrados «con gran brillantez» el pasado día 19 en el teatro Goya:

«El combate de fondo entre Cirac y Tremps fue lo mejor de la velada«.

En la misma hoja, buena parte de los lectores de El Guadalope se felicitarían al leer que, lo que hoy es la calle Obispo García, comenzaba a tomar forma:

«Por noticias que pueden considerarse oficiales, sabemos que quizá la semana próxima, den principio las obras del camino de las Peñetas, puesto que parece que van a ser ejecutadas por administración». 

Las farmacias de Carlos Herrera y Miguel Morales, el Molino Alto que ofrecía «Molturación de Trigo y Cereales sin mezclar», el Banco Aragón, el Banco Hispano Americano o los Salones Maza componían la sección publicitaria del semanario.

Pero sin duda, el protagonismo de aquel ejemplar impreso se lo llevaba un trágico suceso que acababa de conmover a la sociedad caspolina. Una terrible tormenta se había llevado la vida de tres jóvenes caspolinos. Así lo contaba el semanario:

«En la tarde del 18, a las 3, descargó sobre el término municipal una enorme tormenta con abundancia de chispas eléctricas. Una de estas alcanzó a tres vecinos de esta localidad que se hallaban trabajando en un campo en la huerta de Pallaruelo, de este término, causándoles la muerte. Los desgraciados eran Antonio Buenacasa Maza, de 37 años, jornalero, que deja viuda y cinco hijos, el mayor de 15 años, y los hermanos Santiago y Constantino Gracia Sancho, de 19 y 20 años respectivamente, solteros. 

El Guadalope 1934 Hoja 2

«En el lugar del suceso se hallaban también el suegro y un hijo de Buenacasa, que sufrieron quemaduras leves. A pesar de la escasa importancia de las lesiones del suegro, se temen complicaciones por la edad tan avanzada. [El hecho fue comunicado a las] autoridades, las cuales se personaron en el lugar del suceso ordenándose el levantamiento  de los cadáveres, que fueron conducidos a los domicilios de sus familiares. 

«Los entierros, constituyeron dos sentidas manifestaciones de duelo, tuvo lugar primero el de los hermanos Gracia, católico, y a continuación el civil de Antonio Buenacasa, en ambos el pueblo de Caspe, puso de manifiesto el sentimiento que le embargaba. 

«Descansen en paz nuestros queridos convecinos y enviamos a sus familias nuestro sentido pésame».

Tras consultar el Registro Civil de Caspe, comprobamos que, en efecto, en el libro 59, folios 177 v., 178 y 178 v., se anotaron las defunciones de Santiago y Constantino Gracia junto a la de Antonio Buenacasa, casado con Josefa Garcés. Los tres fallecieron en Pallaruelo a las 15 horas del día 18 a causa de «fulguración por rayo». Como curiosidad, la familia de Buenacasa, quizá cumpliendo lo que el finado había dejado dispuesto, decidió que no se celebrase misa alguna por Antonio, siendo su cadáver llevado desde su casa, directamente, al Cementerio Municipal.

Pepe Gavín, quien siempre hizo gala de una excelente memoria, recordaba perfectamente aquel día porque la persona que figuraba en la esquela de portada de El Guadalope era su abuela.

«Yo tenía ya nueve años y recuerdo bien el velatorio. La cosa fue esa noche muy comentada…qué desgracia, qué desgracia, decía la gente«.

Adaptación del artículo publicado en El Agitador el 17-9-2014

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