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Memoria histórica

El muerto nº 12 del bombardeo del 18-10-1937

El 22 de febrero de 1950, mientras el diario ABC daba cuenta del asesinato del representante oficioso del Gobierno de España José Gallostra (por aquel entonces nuestro país y México no mantenían relaciones oficiales), en Caspe también se registraba un asesinato. Pero en este caso, la prensa oficial no recogió la noticia por dos motivos: el primero, porque la muerte del adolescente José Pina Cirac, de 14 años -natural de Sabadell, hijo de Miguel y Antonia, domiciliado en la calle Carmen 28-, se había producido 13 años atrás. El segundo, porque el crímen fue obra de la aviación franquista.

En la sobremesa del 18 de octubre de 1937 la aviación italiana inició un siniestro viaje hacia las tierras del Bajo Aragón. A consecuencia de la mortífera carga, doce personas fallecieron en Caspe, la mayor parte en la parte alta de la población. Los viejos del lugar recuerdan perfectamente aquella tarde y varios han escrito sobre el día en el que las bombas tiñeron la popular fuente de la plaza del Surtidor «una bomba dio de lleno en la balsa y el agua, enrojecida por la sangre, corría por la carretera» (Guiu, 2008: 108).

Las referencias al bombardeo son abundantes. Dos años atrás, El Agitador ya recogió el sucesso (http://www.bajoaragonesa.org/elagitador/caspe18-de-octubre-de-1937-se-cumplen-75-anos-del-bombardeo-mas-sangriento). Una de las fuentes utilizadas fueron las memorias de Joaquín Dolader, quien dejó escrito que el bombardeo fue obra de doce aparatos de «la aviación nacional en su formación habitual en uve, de tres en tres»; por su parte, José María Maldonado en su libro El Frente de Aragón, explicó que en un principio el objetivo era el campo de aviación de Caspe, pero un cambio de planes acabó con las «pavas» bombardeando sobre el «Paese di Caspe» (Pueblo de Caspe), tal y como puede leerse en la documentación consultada por este autor.

Un total de 11 personas fueron registradas como fallecidas a consecuencia del bombardeo. Pero por algún motivo que se nos escapa, la muerte de José Pina permaneció sin inscribirse durante 13 años. Así, el miércoles 22 de febrero de 1950 un nuevo asiento del Registro Civil recogió que Pina «falleció en Caspe en la plaza de la Matea a las 16:00 del 18-10-1937 a consecuencias de bombardeo; metralla por bombardeo de la ciudad». La plaza de la Matea, como bien saben los caspolinos, se encuentra a escasos metros del Surtidor (actual plaza Madre Ferrán), la más afectada aquel trágico día.

Fotografía aérea del casco urbano de Caspe tomada desde el interior de uno de los aviones que participaron en el bombardeo del 18 de octubre de 1937. Pueden apreciarse claramente las explosiones de las bombas arrojadas sobre la parte alta de la población.  

Publicado en El Agitador el 27-1-2015

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